Tengo una bebé de 2 meses y 10 días que se llama Paula. Como madre primeriza, estoy alucinando con lo complicado que es esto, por mucho que te lo dicen no te haces una idea.
Paula es nerviosa y llorona, muy comilona y le cuesta mucho conciliar el sueño. Todas estas características hacen que sea muy complicado pasar días tranquilos con ella. Pero hay algo que ella hace desde casi el principio, y es que, salvo excepciones, suele estar muy tranquila por las noches.
Como Paula se alimenta de lactancia materna exclusiva, decidí que dormiría en nuestra cama para que fuese más fácil darle de comer, y poco a poco ir pasándola a una cuna colecho.
Durante el día apenas pega ojo si no es en brazos, y a veces ni con esas, y pide comer a cada rato, a veces no ha pasado ni media hora, con lo que es complicadísimo si quiera darme una ducha tranquila o comerme un plato de comida en la mesa sin prisas. Por la noche, Paula se duerme fácilmente y come más moderadamente, cada 3/4 horas se despierta pidiendo comida.
¿Qué será?, ¿será que la tranquilidad de la noche le sienta bien?
Encendemos una pequeña lamparita tenue, ponemos música instrumental bajita, y nos quedamos en una dimensión tranquila y abrigada, donde conservo imágenes de su carita tranquila, su pequeño cuerpecito en posturas relajadas.
Mi pequeña Paula: bienvenida al mundo, un caos total de desenfreno y locura. Espero ganarme tu confianza y poder ser para ti como la noche, un pequeño refugio de tu alma.